Web personal de Ricardo Fernández Moyano

Poesí­a

Zarzal


La locura es la piel


Este es solo uno de los muchos versos de excelente factura que podemos leer en Zarzal, el quinto libro de poesí­a publicado por Ricardo Fernández Moyano. Los anteriores fueron Tras la huella del tiempo (1996), Transparencias (2002), La voz en la memoria (2009) y Rituales de identidad (2011). Al margen de estos tí­tulos, ha participado en diversos volúmenes colectivos y ha desarrollado una intensa actividad cultural en su ciudad de residencia, Zaragoza.

Sin duda, nos encontramos ante el mejor hilvanado y el más cohesionado de los poemarios entregados hasta la fecha por su autor, un libro en el que el lenguaje alcanza un protagonismo como no lo había tenido en los volúmenes precedentes. A fuerza de concentración, reflexión y trabajo, la palabra poética que aquí puede leerse aparece depurada de todo elemento innecesario y de cualquier servilismo gregario. Palabra esencial: poesía radical. Creo que Fernández Moyano ha dado en esta obra con su voz, una voz que emerge al calor de sus maestros pero que, al mismo tiempo, se eleva como una propuesta singular encaminada a dar respuesta a algunas cuestiones centrales a las que se ha enfrentado la escritura poética a lo largo de su historia. Aquí la poesí­a surge como esa "experiencia abisal" de la que hablara Valente, como el desafío del lenguaje ante el riesgo de su propia extinción, como esa palabra que al hacerse se deshace y es muestra de esa inefabilidad propia de cierta poesía, de esa actitud entregada y valiente que consiste en llegar hasta el fondo de un agujero para hablar desde ahí­, construyendo de paso un lugar que permita el alumbramiento del don de la palabra.

Estos poemas —de corte realista aunque dotados muchos de ellos de una considerable potencia simbólica e imaginaria— representan el negativo de una vida trasladada a la escritura a través del tiempo (el texto que abre el libro se titula "Autobiografía" y es ya toda una declaración de intenciones), quieren ser señales, indicios, síntomas de una existencia lastrada por el devenir del tiempo y que trata de sobreponerse al vértigo de la desaparición. Vivir en las palabras, reconociendo que ellas son la contradanza que ha de neutralizar la amenaza del silencio, vivir en las palabras, y con ellas velar por lo desaparecido (como sucede en ese poema memorable que lleva por tí­tulo "Hogazas"), elaborar una poética que dé testimonio del dolor, la pérdida, el destierro y el desaliento. Zarzal, poesía para iniciados, sin concesiones, palabra de alto voltaje.


Alfredo Saldaña


***


Presentación en Zaragoza por Manuel Matínez Forega

Presentación en Madrid por Fernando Sabido

Presentación en Barcelona: La vida rescatada por Carlos Villarrubia

Presentación en Albacete por Ángel J. Aguilar


***


AUTOBIOGRAFÍA

Nací en un pedestal perfecto
donde todo era falso.


Me crié
rodeado de hombres doctos
ávidos de majar neuronas.


Viví
la estrategia del miedo,
confundí aceras con esquinas.


Escuché voces apagadas
que me arrastraron al vacío
donde los adoquines son cadáveres.

Hallé espinas sin rostro,
pírgano en las miradas,
larvas en los entierros.

Ebrio, puse un ancla a la orilla,
enredado en el aire y la locura,
en la palabra.


***


NÁUFRAGO

EL aire es agua;
el agua, tinta;
y la pluma que escribe,
un susurro de luz
en el caos incierto.
Zorzal sin alas,
alargo
mis comisuras
hasta el desgarro.


***


SÁBANAS COMPARTIDAS

LA luna deslizó tu piel
contra la mía,
ardieron nuestros cuerpos
una mañana de carnoso otoño.
Los árboles desnudos
se mecían con aire lánguido
bajo una niebla de farolas.
Nadie escuchó tu brisa,
poblada de susurros,
en sábanas de encuentro.
Aquella mortecina lámpara,
acarició tus poros
en una noche lúbrica y lejana.


***


DESTIERRO

LA pausada liturgia de las horas
me hace parecer más sombrío,
cansado, prescindible.

Alud de escombros,
confundo mar y ocaso.
Antes que muera el día
despojaré
la lluvia de su aliento.

No quedarán almendros,
el árido camino del destierro,
emboza mis arterias.


***


AVISO PARA NAVEGANTES

¡ALERTA!:
esto es un spam,
no lo remuevas
desliza el cursor con cuidado,
selecciona el mensaje.

Aunque parezcan
reales,
nunca deshojes pétalos dorados,
también en tus vigilias
acechan hoax
para que incautos caigan en la red.

Elimínalo sin escrúpulos,
clausura las ventanas,
limpia la papelera de emociones
y duerme.


***


REVELACIONES

SUENA el despertador.
Aún no ha amanecido
y ya en el horizonte
brotaron los vestigios
del ámbar.

Las luciérnagas cerca de mi boca
navegan despistadas.

En mi bolsillo, la linterna
hace tiempo murió
con un jadeo eléctrico.

Y me revelo.


***


TIOVIVO

DESTRUYERON tiovivos de ilusiones,
cercenaron las curvas onduladas.

Alrededor soberbias águilas,
siluetas, puentes,
desencadenan la tormenta.

Una eclosión de lumbre
detiene arquitecturas
del cielo.

Escalas sin regreso,
enlazadas a las raíces,
me retornan al desencanto.


***


MONÓLOGO DEL LAGARTO

SIEMPRE amanece tarde
tras ahumados vidrios.

En las líneas ocultas de mis brazos
guardo un prisma quebrado
que mueve mis dilemas
y me impide crecer.

Una luna menguante
fija por telarañas
no me deja encontrar a los intrusos.

Su lentísimo cáliz
selló labios de zarzas.


Ricardo Fernández Moyano


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